Salen a la luz las suntuosas estancias del Castillo de Nalda

La últi­ma excavación arque­ológ­i­ca acometi­da en el Castil­lo de Nal­da Señorío de Cameros ha saca­do a la luz un con­jun­to de mate­ri­ales arque­ológi­cos excep­cionales, entre los que sobre­salen los que han for­ma­do parte de la con­struc­ción ya que nos per­miten imag­i­narnos las esplen­dorosas salas con las que con­tó en su interior.

A lo largo de su his­to­ria el Castil­lo de Nal­da desm­peñó varias fun­ciones: defen­si­va (Edad Media),  palac­i­e­ga (Edad Mod­er­na) y admin­is­tra­ti­va (en su últi­ma etapa).

En los nive­les excava­dos por los arqueól­o­gos se han encon­tra­do abun­dantes ele­men­tos arqui­tec­tóni­cos frag­men­ta­dos, los cuales, en ori­gen,  cubrían las pare­des y los techos de las estancias dotán­dolas de un aspec­to muy difer­ente al actu­al, cre­an­do espa­cios seño­ri­ales que cor­re­spondían al gus­to y pre­ten­sión de la fase palac­i­e­ga, en torno al siglo XVI.

Desta­can los estu­ca­dos dec­o­ra­dos. Estos estu­cos fija­dos a los muros cumplían una fun­ción pura­mente estéti­ca y per­mitían expon­er ric­as dec­o­ra­ciones más fácil­mente que si hubier­an sido real­izadas con otros mate­ri­ales y téc­ni­cas. Pri­man las molduras y arcos pero tam­bién hay otros ele­men­tos escultóri­cos como capite­les. Están pin­ta­dos,  gen­eral­mente las fig­uras están con­torneadas en negro y los rel­lenos y los fon­dos varían entre azules, dora­dos o col­ores tier­ras. Algu­nas pre­sen­tan grafías.  Tam­bién se han encon­tra­do frag­men­tos de pare­des con fig­uras de ani­males pin­ta­dos con vivos colores.

Cabe señalar el des­cubrim­ien­to de ele­men­tos arqui­tec­tóni­cos tal­la­dos en piedra arenis­ca, resaltan­do una bal­austra­da que for­maría parte de la dec­o­ración exte­ri­or del patio o de la escalera mon­u­men­tal del pala­cio. Todo ello con­fir­ma el esfuer­zo apli­ca­do en la remod­elación del Castil­lo de Nal­da en su fase res­i­den­cial y la impor­tan­cia de la estéti­ca en su realización.

Además, como en ante­ri­ores cam­pañas se han encon­tra­do otros mate­ri­ales con­struc­tivos como azule­jos de cuen­ca y arista y lo que viene sien­do habit­u­al, frag­men­tos cerámi­cos cor­re­spon­di­entes a la vajil­la de los moradores del castillo.

El Ayun­tamien­to de Nal­da e Islal­lana y la empre­sa Arque­o­Ri­o­ja están estu­dian­do difer­entes vías para dar a cono­cer estos mate­ri­ales arque­ológi­cos, de for­ma dig­i­tal o con exposi­ciones de carác­ter tem­po­ral que per­mi­tan el acce­so y divul­gación de estos descubrimientos.

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